En el comienzo
Siempre traté de hacer lo correcto, lo justo, me enseñaron que uno debe de sacrificarse por los demás, cuando ves que alguien puede caer en desgracia o duda por culpa tuya me enseñaron a quitarme del camino y renegar de mis propósitos y ser fuerte porque el premio la recompensa vienen después.... y sigo esperando.
La susodicha recompensa después del fin de mis días cada vez la miro más atada a como me trato a mi mismo que a como trato los demás, sin embargo no logro cumplir con lo que se me enseñó.
Básicamente ante mis propios ojos soy malo en referencia a lo que se me inculcó de Niño pero soy tonto o ignorante en lo que respecta a quererme a mi mismo no paso de no entender.
Al final pues mis convicciones importan poco o nada porque termino fallando una y otra vez, lo que amo termina matándome o lo termino destruyendo.
Comments
Post a Comment